lunes, 21 de septiembre de 2009
LA EXPEDICIÓN NATURGAS HORNBEIN CULMINA LA FASE DE ACLIMATACIÓN TRAS CINCO INTENSOS DÍAS DE ALTA MONTAÑA

Tras superar el Collado Norte en estilo alpino y vivaquear a 7.500 metros en medio de una fuerte tormenta, Iñurrategi, Vallejo y Zabalza han regresado al Campamento Base para descansar y esperar un parte meteorológico propicio para atacar la cumbre del EVEREST por el corredor Hornbein.


Crónica de Ramón Olasagasti desde el CAMPAMENTO BASE DE LA EXPEDICIÓN HORNBEIN 09.

La intensidad de cinco días de alta montaña se puede medir de diferentes formas: los pómulos, por ejemplo, sobresalen considerablemente más, las noches de altura se reflejan en el cansancio de los ojos, y el placer de saborear unos chapatis –torta de pan indio de harina integral- con tortilla y una Coca-Cola roza lo sublime. Mindu -el ayudante de cocina- y quien escribe estas líneas nos acercamos ayer a mitad de camino de la vía normal para ayudar a Mikel, Juan y Alberto a aligerar el peso de sus mochilas. No llevábamos otro encargo: subid unos chapatis, tortilla y Coca Cola. “Lo mejor que hemos comido en cinco días”, repetían una y otra vez, dando cuenta del ansiado almuerzo. Y es que la altitud hace poco apetecibles muchos alimentos.

Quedaba ya lejano aquel día 16 en el que partían del Campo Base con intención de completar la fase de aclimatación. Aquella misma jornada llegaban al Campo Base Avanzado de la ruta normal (6.500 m). Un buen tute sobre el glaciar Rongbuk Oriental que culebrea arriba y abajo sin ofrecer descanso. En el Campo Base Avanzado seguía la expedición japonesa, única este otoño en la ruta normal, dando una vez más muestra de su escasa cortesía. Al margen de los japoneses, lo que llama poderosamente la atención en ese Campo Base es la cantidad de basura acumulada. No existe ningún control por parte de las autoridades chinas, y a lo largo de los años se ha convertido en un autentico vertedero de altura.

El día 17 subían hasta el Collado Norte siguiendo la amplia huella abierta por los japoneses, y “disfrutaban” de una noche bastante apacible, a pesar de la altitud. La jornada siguiente les tocó a ellos abrir huella, y la tarea no resultó nada sencilla. “La nieve estaba en muy malas condiciones, a veces nos hundíamos hasta las rodillas, había placas de viento…”. A pesar de todo, en tres horas y media alcanzaban los 7.500 metros, lugar donde instalaban su diminuta tienda. Aquella fue una noche de las que no se olvidan: “El viento arreció por el oeste y la nieve se nos colaba por todas partes, tanto en el interior de la tienda como en los laterales, amenazando con romper las varillas… Tuvimos que salir a palear en mitad de la noche”. Ninguno de los tres recuerda haber dormido ni siquiera un minuto.

El sábado 19, volvían sobre sus pasos al Collado Norte y, tras descansar unas horas, descendían hasta el Campo Base Avanzado (6.500 m). Ayer domingo, ya de vuelta a nuestro Campo Base, saboreaban los chapatis y las consabidas tortillas preparadas por Pasang y Mindu y, tras divisar nuestro campamento, “el placer de sentirte otra vez como en casa”.

Después de esta segunda incursión en la ruta normal, Alberto, Juan y Mikel dan por finalizada la fase de aclimatación. Las miras están puestas ya en el corredor Hornbein. La pasada noche ha nevado algo y una avalancha ha dejado bastante descarnada la parte baja de la vía. Además, se distingue una rimaya (apertura larga y estrecha en el extremo superior de un glaciar) bastante fea en la parte baja de la pared. Habrá que ver cómo evolucionan las condiciones de la ruta y saber lo que dicen los partes meteorológicos. Ahora, tras cinco intensos días de alta montaña, toca reposo y buenos alimentos.


Toda la información sobre la expedición, notas de prensa, fotografías,  en: http://www.basqueteam.com/hornbein09